viernes, 21 de diciembre de 2012

I Can't control myself because I Don't Know how


Deslizo la cuchilla lentamente sobre  mi piel,  no ocurre nada, quiero, necesito ver la sangre…la deslizo de nuevo, esta vez ejerciendo un poco mas de presión, duele, sonrió, y observo como el liquido rojizo empieza a hacer su aparición.

Cortarme se ha convertido en algo de día a día, la sensación que recorre mi cuerpo al sentir el pequeño, pero importante artefacto romper mi  piel, se ha vuelto en algo que me aleja de la realidad.

Me resulta excitante ver la sangre caer sobre el piso y formar una forma geométrica a medida que caen las gotas.

Cortarme me libera, me relaja de una manera que no logro explicar.

Va mucho mas allá de algo físico,  las emociones que se desprenden y se crean en mi interior son incontrolables, y esto es lo único que las detiene.

El dolor me hace sentir mejor, como si la culpa por haber comido, o por cualquier otro error cometido, se…esfumara.

Estoy perdiendo la cabeza, lo sé, esto no es “normal” sentir felicidad y fascinación al ver mi propia sangre derramarse, al herirme, al llorar mientras veo como las gotas de color carmesí abandonan mi cuerpo, no es normal.

Siento poco a poco como la cordura se va alejando de mi, y es que se fue desde el momento en que entre en esto, desde aquella decisión que cambio mi vida de una manera rotunda.

Y me he arrepentido, me he arrepentido millones de veces por haberlo hecho, por haber cedido ante la presión de la sociedad, pero es como si fuese ya, demasiado tarde.

Y No, no es atención, no tiene nada que ver con ganas de ser tomada en cuenta, porque créanme o no, yo ya me acostumbre a ser  lo que soy, Invisible.

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